Caras vemos, caras vemos

Sé que puedo sonar frívola y mostrar un poco mi carácter shallow, pero ante la pregunta de si estamos o no en una sociedad superficial, creo que serían pocos las personas que se atreverían a responder que no lo estamos.

En la posmodernidad no importa qué dices, sino cómo lo dices, no importan tu profesionalismo o buenas intenciones, sino en cómo las llevas a cabo. Y no nos queda otra más que velar por nuestro aspecto y mantener un cuidado personal que hable bien de nosotras.

Muchas mujeres malentienden el cuidado personal con la exageración en el maquillaje y los accesorios de belleza, pues la vanidad con la que nos podemos arreglar para salir un fin de semana a bailar, dista de sobremanera de un cuidado de nuestra piel y cabello.

El cuidado personal se asemeja más al yoga que a una obra de arte moderna, ya que entrega señales de nuestra personalidad y hábitos adquiridos, para cuidados estéticos, siempre es mejor tener manos delicadas, sobre todo si se trata de nuestra piel o cabello.

Un aspecto considerado en el mundo profesional

En las conversaciones que acostumbro tener con amigos que se dedican al área de admisión laboral, ellos que dicen que ponen un delicado ojo para observar el cuidado personas, tanto de hombres y mujeres, antes de entregar al puesto.1

Según ellos, el cuidado personal sumado a las competencias mínimas para ocupar un cargo, son los dos pilares del éxito en lo laboral, ya que las personas descuidadas, lo son en todos los aspectos, tanto en como lucen a cómo llevan a cabo sus tareas.

Recuerda, no debes exagerar demasiado en el maquillaje y el arreglo del cabello, pero sin lugar a dudas debes demostrar que te gusta que tu cabello, piel y vestuario estén bien presentables.

 

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